Corta el tempeh en láminas o dados del tamaño que prefieras. Cuanto más finos sean los trozos, más absorberán el sabor del macerado.
Prepara la mezcla. En un bol, añade el agua, la salsa de soja o tamari, el concentrado de manzana, la sal y las hierbas aromáticas. Remueve bien hasta que la sal se disuelva por completo.
Introduce el tempeh en el líquido. Asegúrate de que quede completamente cubierto. Si usas un frasco de vidrio con tapa, mejor: es más higiénico y conserva los aromas.
Reposa en la nevera. Deja macerar al menos 1 hora antes de cocinarlo. Si lo guardas más tiempo (hasta 2 semanas), el sabor se intensifica y la textura mejora.