Prepara el boniato. Rállalo y colócalo en un colador. Pásalo bajo el grifo hasta que el agua salga completamente clara. Este paso es importante para eliminar el exceso de almidón.
Mezcla los ingredientes. En un bote grande, disuelve el endulzante en el agua. Añade el boniato rallado y el iniciador elegido.
Fermenta. Cubre el bote con una gasa y una goma. Déjalo fermentar entre 2 y 3 días, hasta que veas burbujas en la superficie.
Segunda fermentación. Cuela el contenido y pasa el líquido a una botella hermética. Déjala reposar 24 horas a temperatura ambiente para que se gasifique.
Refrigera y disfruta de tu bebida fermentada casera.
Consejo: puedes añadir cáscara de limón, clavo, pimienta de Jamaica o canela para darle un toque aromático y más complejo.