¿Has probado el chucrut lombarda? Preparar tus propias verduras lacto-fermentadas en casa puede convertirse en uno de esos pequeños placeres que mezclan ciencia y tradición.
Es entretenido, tiene ese punto de experimento que tanto nos divierte y, además, es una de las formas más fáciles de añadir probióticos de verdad a tu alimentación diaria. Hoy te cuento cómo preparo mi chucrut favorito: el de col lombarda, con todos los consejos para que te salga perfecto desde el primer intento.

¿Por qué consumir chucrut?
El chucrut (o col fermentada) es uno de los fermentados más antiguos del mundo. Su magia reside en que solo necesita col, sal y tiempo para transformarse en un alimento vivo, rico en bacterias lácticas beneficiosas para tu microbiota.
Entre sus beneficios más destacados:
- Mejora la digestión y refuerza el sistema inmunitario.
- Aumenta la biodisponibilidad de los nutrientes.
- Contribuye al equilibrio emocional a través del eje intestino-cerebro.
- Y, además, ¡está delicioso y combina con casi todo!
Eso sí: la mayoría de los chucruts que encuentras en el supermercado han sido pasteurizados, un proceso que destruye los microorganismos vivos. Por eso, si no los haces en casa, busca siempre fermentados sin pasteurizar como los de Fermentart. Está elaborado de forma tradicional, sin pasteurizar, con vegetales ecológicos de cercanía y sal marina natural. Un fermentado vivo, crujiente y lleno de sabor que conserva todos sus probióticos y beneficios para tu microbiota.

Consejos antes de empezar
La col lombarda es más compacta que la verde, pero el método de fermentación es exactamente el mismo. Aquí tienes algunos consejos importantes antes de comenzar:
- Elige una col fresca: cuanto más fresca, más líquido soltará. Ese líquido será la salmuera natural que protegerá tu fermentado.
- Usa sal de calidad: marina, ecológica, sin yodo ni conservantes.
- Cantidad de sal: puedes guiarte por tu intuición (como si estuvieras aliñando una ensalada). Lo importante es que la col esté sabrosa, no salada.
- Nada de añadir agua: si crees que falta líquido, deja reposar la col o masajea un poco más. También puedes añadir un chorrito de zumo de limón.
- Fermenta en un tarro adecuado: los mejores son los que permiten liberar el CO₂.
- Revisa tu fermentado: los primeros días, vigila que toda la col quede sumergida bajo el líquido para evitar mohos.
La fermentación no es una ciencia exacta. Si algo no sale bien (olor extraño, moho visible o textura desagradable), descártalo sin dudar y vuelve a intentarlo. Es parte del aprendizaje.

Disfruta de tu chucrut casero con estas recetas
Una vez listo, el chucrut es perfecto para acompañar ensaladas, platos principales o como snack. Su sabor único y sus propiedades lo convierten en un alimento esencial en cualquier dieta saludable. Te dejamos estas recetas:

- Rollitos frescos de papel de arroz rellenos de chucrut de col lombarda
- Boniatos asados con limón rellenos de hojas verdes y chucrut de lombarda
- Receta de hamburguesas de calabacín y sarraceno con chucrut lombarda
- Filetes de nabo con salsa de soja y chucrut de lombarda
Y si quieres hacer un chucrut antiinflamatorio, aquí te dejo el paso a paso para hacer esta receta casera que te va a encantar.
Comparte tus dudas y resultados
¿Te animas a probar esta receta? Me encantaría saber cómo te va. Si tienes alguna duda o quieres compartir tus resultados, déjame un comentario en el video o aquí en el blog. Estoy siempre feliz de ayudarte en este camino hacia una alimentación más consciente y saludable. Y si te ha gustado, ¡compártela con todas las personas que quieran mejorar su salud digestiva!
Receta de chucrut de col lombarda
Equipment
- 1 1 bol grande
- 1 cuchillo o mandolina
- 1 cuchara de madera
- 1 tarro de cristal de 1 litro (idealmente con válvula de fermentación)
Ingredientes
- Col lombarda
- Cebolla
- Zanahoria
- Semillas de mostaza
- Sal
Elaboración paso a paso
- Retira las hojas exteriores feas y reserva 3 o 4 hojas buenas para “tapar” el fermento al final.
- Corta la col y la cebolla en tiras finas; y ralla las zanahorias. Colócalas en un bol junto con las semillas de mostaza.
- Añade 1 cucharada de sal y masajea unos 5 minutos hasta que comience a soltar agua. Si quieres un sabor más salado o no suelta suficiente líquido, añade hasta 2 cucharadas más. Prueba: debe estar sabrosa y comestible.
- Introduce la col en el tarro presionando bien para eliminar bolsas de aire. Coloca las hojas reservadas encima como tapa vegetal, cubriendo toda la superficie.
- Cierra el tarro (sin apretar del todo si no tiene válvula) y colócalo sobre un plato, ya que puede rebosar los primeros días.
- Fermenta a temperatura ambiente (18–22 °C), protegido de la luz, entre 4 y 10 días (depende de la temperatura).
- Cuando alcance el sabor y acidez deseados, ciérralo herméticamente y guarda en la nevera.
